Posible privatización de la Lotería Nacional

Si se llevara a cabo una encuesta en territorio español sobre cuál es el juego de apuestas más conocido y al que más españoles juegan cada año, la respuesta mayoritaria iría hacia la Lotería Nacional, un juego al que todos podemos jugar sin necesidad de visitar un casino las vegas. Las compañías del sector de las apuestas y el juego también lo saben y por ello hace mucho que están detrás de ella intentando convencer al Gobierno para privatizarlo, una acción que obviamente no beneficia en absoluto a los loteros y a la que se oponen tanto sindicatos como el partido de la oposición.

Una acción impensable para Carlos III, quien introdujo a la Lotería Nacional en 1763 adaptando una tradición italiana o Ciriaco González Carvajal, quien en 1811 modificó dicha tradición y la convirtió en el juego de lotería que actualmente conocemos y en el que muchos prueban suerte. El motivo de la puesta en marcha a nivel nacional de este juego era bien sencillo, llenar las arcas de Hacienda Pública, las cuales estaban bajo mínimos tras la Guerra de la Independencia.

foto de loteria nacional

El precio de partida de este juego nacional asciende a la astronómica cifra de 30.000 millones de euros. Esta cifra ha sido calculada a partir de los beneficios obtenidos en el ejercicio fiscal de 2008 por parte de la Lotería Nacional, los cuales alcanzaban aproximadamente los tres mil millones de euros, a esta cantidad el gobierno le ha sumado diez años de beneficios para que le resulte rentable la venta y es el precio de venta que le han marcado a Loterías y Apuestas del Estado (LAE).

La situación actual de crisis parece que ha abocado al gobierno a buscar soluciones impensables para muchos españoles como única posibilidad para hacer caja con las disposiciones 32 y 34 de la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos Generales del Estado que recientemente se han incorporado y han dado la opción a empresas internacionales a optar a la compra de la tradición de apuestas del país y añadirlo a todo casino las vegas que se preste.

Los problemas que resultan de esta supuesta futura venta son muy graves, por un lado está la puesta en marcha de terminales a través de los cuales se podrá realizar la compra de cupones de lotería, ello provocará que muchas de las pymes que actualmente viven del juego y las apuestas acaben cerrando sus puertas lo que se traduce en enviar al paro a una cifra de personas que oscilaría entre las 12000 y 40000, una cifra alarmante. Otro problema evidente es el tema del acceso a los juegos, si se utilizan terminales será complicado controlar que menores de edad no puedan hacerse con un cupón de la lotería. Esperemos que una de las tradiciones más antiguas de España no desaparezca y se continúe con parte de la magia que le da a las fiestas navideñas la Lotería Nacional.